El café de filtro

El café de filtro vuelve a estar de moda en Europa. Es otra manera de apreciar los olores y los sabores del café.

Para que el proceso sea correcto, es importante primero mojar el filtro con agua caliente  i escurrir, para que no quede el sabor del papel.

La referencia son 60 gramos de café molido por un litro de agua.

A partir de ahí, puedes crear tu propia receta aumentando o disminuyendo la cantidad del café y el punto de molido.

Si es muy fino, el café saldrá muy despacio y el sabor será más amargo.

Si es muy grueso, saldrá demasiado rápido y dará mucha acidez.

Por eso, recomendamos un molido medio.

El tiempo de infusión también será determinante.

Si el café te gusta amargo, alarga el tiempo de infusión.

Si está poco tiempo, será más ácido.

 

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